Mes del amor en la biblioteca del IES Ribera del Fardes
Fragmento de “Cumbres Borrascosas” , de Emily
Brontë
“My love for Linton is like the foliage in the woods: time will change it, I'm well aware, as winter changes the trees. My love for Heathcliff resembles the eternal rocks beneath: a source of little visible delight, but necessary. Nelly, I am Healthcliff! He's always, always in my mind: not as a pleasure, any more than I am always a pleasure to myself, but as my own being.”
"Mis grandes sufrimientos
en este mundo han sido los sufrimientos de Heathcliff, los he visto y sentido
cada uno desde el principio. El gran pensamiento de mi vida es él. Si todo
pereciera y él se salvara, yo seguiría existiendo, y si todo quedara y él
desapareciera, el mundo me sería del todo extraño, no me parecería que soy
parte de él. Mi amor por Linton es como el follaje de los bosques: el tiempo lo
cambiará, yo ya sé que el invierno muda los árboles. Mi amor por Heathcliff se
parece a las eternas rocas profundas, es fuente de escaso placer visible, pero
necesario. Nelly, yo soy Heathcliff, él está siempre, siempre en mi mente. No
siempre como una cosa agradable, por supuesto, no siempre me agrado a mi misma.
Así pues, no hables de separación de nuevo, porque es imposible"
Fragmento de "Romeo y Julieta" de William Shakespeare
- Romeo:- ¡Silencio! ¿Qué resplandor se abre paso a través de aquella
ventana? ¡Es el Oriente, y Julieta, el sol! ¡Surge, esplendente sol, y mata a
la envidiosa luna, lánguida y pálida de sentimiento porque tú, su doncella, la
has aventajado en hermosura! ¡No la sirvas, que es envidiosa! Su tocado de
vestal es enfermizo y amarillento, y no son sino bufones los que lo usan,
¡Deséchalo! ¡Es mi vida, es mi amor el que aparece!… Habla… más nada se
escucha; pero, ¿qué importa? ¡Hablan sus ojos; les responderé!…Soy demasiado
atrevido. No es a mí a quien habla. Do de las más resplandecientes estrellas de
todo el cielo, teniendo algún quehacer ruegan a sus ojos que brillen en sus
esferas hasta su retorno. ¿Y si los ojos de ella estuvieran en el firmamento y
las estrellas en su rostro? ¡El fulgor de sus mejillas avergonzaría a esos
astros, como la luz del día a la de una lámpara! ¡Sus ojos lanzarían desde la
bóveda celestial unos rayos tan claros a través de la región etérea, que
cantarían las aves creyendo llegada la aurora!… ¡Mirad cómo apoya en su mano la
mejilla! ¡Oh! ¡Mirad cómo apoya en su mano la mejilla! ¡Oh! ¡Quién fuera guante
de esa mano para poder tocar esa mejilla!












